En el mapa

2008-09-01

PictureArtículo de opinión de la concejal de Turismo, Elena Allué.

Que Zaragoza es una ciudad que está de moda supone, a día de hoy, casi una obviedad. El gran tirón urbanístico, económico, turístico y social que ha supuesto la celebración de la Exposición Internacional del 2008 marcará un antes y un después en la historia moderna de la capital aragonesa, que  a partir  de este mes de septiembre, una vez clausurado el recinto de Ranillas, tiene ante sí su mayor reto: continuar creciendo como una metrópoli moderna y vanguardista, capaz de competir  en los exigientes mercados internacionales.

El extraordinario incremento de la capacidad y la oferta hotelera de nuestra ciudad es otro buen síntoma y desliza grandes perspectivas, sobre todo a nível turístico, en el futuro más cercano de Zaragoza.

En muy poco tiempo, con la apertura de tres nuevos hoteles, la infraestructura hotelera zaragozana dispondrá de una oferta superior a las 10.400 camas, una cifra inimaginable en la pasada década.

La puesta en marcha de estos nuevos hoteles no sólo responde al Efecto Expo; responde al efecto Zaragoza, una ciudad líder en organización de congresos, y en calidad de sus servicios y hostelería, y que tiene en el 2008 no una meta, sino un verdadero punto de partida.

La creación de una marca de ciudad, imprescindible para lidiar con las grandes capitales internacionales, la creación de la sociedad de promoción exterior Zaragoza Global, y el necesario consenso político y ciudadano serán nuestras prioridades a la hora de empezar a marcar este apasionante camino.